viernes, 17 de febrero de 2012

03. ¿Cómo deben ser los profesores de hoy? ¿Qué competencias deben desarrollar?










VISION PERSONAL
La función de un docente no se encuentra limitada al aula, por lo que las características que debe cumplir son muy amplias…resultando muy difícil describirlo sólo en un único párrafo.
Bajo mi punto de vista, la vocación dentro de esta profesión es de vital importancia. Como todo trabajo cuyos beneficiarios son personas, la labor docente conlleva una gran carga emocional. Muchas veces se realizan funciones con los alumnos que no vienen contempladas en ninguna ley o normativa, por lo que la implicación y vocación en esta profesión es de vital importancia.
De toda la nube de cualidades que debe recoger un profesor, me quedo con la descubierta a través del libro de Angeles Saura “Innovación Educativa con TIC en Educación Artística, Plástica y Visual” en la que se describe a los docentes del s.XXI como JUGUETONES.

Tal vez por mi experiencia de 10 años como monitora y coordinadora de ocio y tiempo libre o tal vez por mi insistencia en que los alumnos disfruten, se diviertan y se impliquen en el proceso de enseñanza-aprendizaje, considero esta cualidad primordial en los docentes de hoy en día.
Para limitarse a transmitir información y conocimientos a los alumnos ya existen infinidad de medios (libros, internet, tutoriales…), pero el docente debe saber “jugar” con los contenidos y hacer partícipes a los alumnos de su “juego”. Y digo juego, no refiriéndome a ganar o perder…sino a la parte de implicación que conlleva la acción de jugar.
A través de este “juego” con los alumnos podemos desarrollar infinidad de competencias con los mismos, siendo nuestro fin primordial educar personas. Todas las competencias que se contemplan en el currículo del BOCM se encuentran enfocadas a la formación de las personas (autonomía, lingüística, cultura, matemática, aprender a aprender…) siendo todas ellas necesarias para el completo desarrollo de los alumnos.
Una herramienta fundamental para desarrollar todas éstas competencias es el diálogo. Olvidemos la idea preconcebida de que el docente es la única persona que habla dentro de un aula, y aboguemos por un diálogo como instrumento de trabajo. A través del diálogo fomentamos el pensamiento y juicio crítico de los alumnos, así como su autonomía y reflexión. Les ayudamos a configurar su propio pensamiento, modo de actuación, de expresión…en definitiva les hacemos protagonistas de su aprendizaje y de sus vidas.
¡Juguemos y dialoguemos juntos!


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